ACABADO
El acabado es la última elaboración que se hace sobre cada bloque. La verdadera y propia piel del ladrillo de vidrio .
El satinado, ya experimentado con éxito por la industria del vidrio en tantos otros sectores, y que sabe modular y difundir la luz con diversa intensidad en relación al diseño, al color, al hecho de que se aplique sobre uno o ambos lados. El efecto es siempre fino y elegante, y la superficie del vidrio parece similar a la seda.
Empleando adhesivos especiales también es posible reproducir con el satinado, en negativo o en positivo, sobre uno o dos lados, símbolos, marcas e imágenes estilizadas que pueden convertirse en elementos decorativos o identificativos por ejemplo, el ladrillo creado por Seves a solicitud del arquitecto Daniel Tai para “Buddha Lecture Room”, biblioteca religiosa proyectada en Taichung (Taiwán). Un ladrillo de vidrio “zen”, capaz de atenuar la luz directa del sol y proyectar a la vez mágicas figuras en el espacio - una miríada de pequeños Budas concentrados en meditación. Sin embargo, cambiando el tipo de pintura en el lateral del ladrillo, se pueden conseguir efectos ópticos y cromáticos sorprendentes.
Ladrillos con pintura metalizada, que gracias al efecto de espejo, reducen la percepción del espesor de cada elemento, y dan mayor brillo, transparencia y ligereza al vidrio.
Ya sea la pintura de las caras laterales o el satinado son segundas elaboraciones sobre las que se puede intervenir con manipulaciones controladas. [<<] |